6 de abril de 2011

¿Cómo sanar la relación con los padres y evitar el autosabotaje?

1. Cuando tus padres violen tus límites, se directo pero no ofensivo. La asertividad respeta tus derechos tanto como los derechos de los demás. Es un tipo de comunicación que soluciona problemas, no los agrava. Hay personas que confunden la asertividad con dureza o alzar la voz, y están muy equivocadas. Eso más bien es agresividad. Muchos de los conflictos humanos se originan en una comunicación deficiente y estrategias de afrontamiento equivocadas.

2. Reconoce cuando tus padres te están haciendo daño y detén el abuso. Ya sea que les digas directa y tranquilamente, sin perder los estribos, sin gritar ni enojarse (para que no te desgastes ni desgastes la relación): “No necesito que me regañes, necesito tu apoyo en estos momentos.” “No me gusta que me grites, te pido que no lo hagas.” “Lamento tener que pedirte esto, pero tu eres mi padre.” “Mejor hablemos cuando estemos más tranquilos.”

3. Acepta a tus padres así como son. Tal vez ellos no han trabajado la aceptación de sí mismos y por ello no aceptan a los demás como son, pero tu sí puedes trabajar la aceptación primero en ti mismo, y después te será más fácil aceptar la sombra obscura de tus padres. Tampoco ellos son como tu quisieras, son como son. Y te dieron lo mejor que pudieron desde su propia historia personal y aprendizaje.

4. Reconoce que no necesitas la aprobación de tus padres, sino la propia. Difícilmente los complacerás. Deja de esperar algo que no sucederá. Define estándares y objetivos realistas para ti mismo de lo que deseas alcanzar y llegar a ser, olvida las expectativas de tus padres. Lo que hagas tal vez nunca será suficiente para ellos, pero para ti sí será suficiente cuando alcances tus metas (no irreales ni perfeccionistas). Felicítate tu mismo y comparte con la gente que te ama y/o cree en ti, pero sin buscar ni esperar la aprobación, reconocimiento ni afecto de nadie, solamente de ti mismo.

5. Cuando te sientas vulnerable ante tus padres, date una tregua. Conversa con un amigo que esté pasando por una situación parecida a la tuya o con un profesional si no lo has hecho antes. Se cauteloso para evitar generar culpa, y por ende, autosabotaje (autocastigo). No te desalientes y continúa con tus planes y vida. Es indispensable sanar la relación con tus padres para que no detengas tu progreso económico y laboral.

6. Cuando dejes de necesitar la aprobación o afecto de tus padres, conocerás el desapego. El desapego no es abandono ni falta de amor. Cuando los aceptes y ames como son, será más fácil sentir desapego. Significa que no es necesario dejar de frecuentar a tus padres, simplemente que ya no esperas de ellos más de lo que te pueden dar. El abandonarlos, rechazarlos o no verlos es evasión. A corto plazo el evadir gana tranquilidad pero se pierde más a largo plazo. Tarde o temprano tendrás que enfrentar los fantasmas del pasado.

7. Si tus padres no maduraron aspectos emocionales de sí mismos, tu sí puedes aprender inteligencia emocional. La prudencia y sentido común muchas veces son responsabilidad del que está consciente de la situación, por lo que con frecuencia, recae en los hijos adultos. Los padres también generan sentimientos de culpabilidad que no pueden manejar. Si fallas antes sus ojos, se culpabilizan de no haber sido un buen padre o madre, así que al sentir la incomodidad de la culpa (“fallé como padre o madre”) pueden volcar su molestia hacia ti.

8. No siempre nuestros padres son los monstruos que pensamos. Debido a que nuestra interpretación de la realidad puede estar deformada, es aconsejable aprender a identificar los detonadores de tu ira y manejar apropiadamente tus emociones para ser más objetivo y racional. En muchos casos, llegamos a dramatizar, exagerar y catastrofizar, es decir, magnificamos las situaciones. Nuestros pensamientos automáticos surgen de nuestras creencias irracionales, y con frecuencia, nos meten en líos. No podemos ni debemos culpar siempre a los demás de nuestros problemas. Es necesario reconocer nuestra propia responsabilidad.

9. Fija nuevos límites. Si te intoxica el convivir con tus padres, date un respiro y redefine los límites que has tenido hasta ahora. El vivir con tus padres te ha brindado extraordinarias oportunidades de aprender a manejar la relación y definir nuevos límites porque te permite darte cuenta de que hay algo que sanar en la relación. Mientras resuelves la relación conflictiva, mantén tus conversaciones en temas neutrales o espacía tus visitas. Si es más sano, múdate y vive solo o comparte un departamento. Hay padres con los cuales no se puede ni conviene vivir, es más sano vivir aparte. Recuerda, no se trata de huir ni abandonar, te creerás mayores problemas a la larga.

10. Si tus padres son mayores necesitan cariño y apoyo, por lo que dar lo que desees dar, sin que sientas que te sacrificas te hará sentir bien contigo mismo, sin culpas ni rencores, y sobre todo, no te odiarás a ti mismo por hacer algo que no deseabas hacer. Recuerda que el que da recibe, y tu recibiste los cuidados que necesitabas de tus padres (o al menos uno de ellos) cuando eras muy pequeñito.

11. Tienes derecho a molestarte (cuidado con dejar que la ira escale a niveles inapropiados) por alguna acción o comentario de tus padres, así que no te sientas culpable para que no te autocastigues por sentir hostilidad hacia ellos. Admite tu molestia ante ti mismo pero no te enganches en el enojo ni el rencor a fin de evitar que se convierta en hostilidad encubierta, y después por sentirte culpable, te autocastigues y/o aceptes situaciones de abuso en tus relaciones de pareja.

12. Si las emociones te rebasan o no puedes manejar la culpa y te estás saboteando, es decir, no logras tus objetivos a pesar de tus mejores esfuerzos, recurre a un psicólogo, con su ayuda encontrarás los recursos para sanar y lograr tu bienestar.

Para terminar, solo me gustaría recalcar que tus padres te legaron y dieron cosas positivas. Tal vez ya te diste cuenta, quizás no. Has llegado a ser quien eres gracias a lo que has vivido y por haber nacido dentro de tu familia y no otra. Algún día te darás cuenta que todo era necesario para llegar hasta aquí y ser quien eres. Es tu elección el camino que deseas tomar. Eres adulto, ya no puedes culpar a tus padres de tu desgracia. Es el momento de tomar las riendas de tu vida y responsabilizarte de tus pensamientos y decisiones. Libérate de la culpa y el autosabotaje, y sigue tus sueños, estando en paz con tus padres. Perdónate y perdónalos. Acéptate como eres y acéptalos tal cual son. Suelta la ira y el rencor. Ámate y ámalos incondicionalmente sin esperar nada.

Derechos reservados ©Bertha García Vasconcelos

Referencias bibliográficas:

1. Artículos en Blog Psicología y Coaching. Bertha Vasconcelos www.psicologiaycoaching.com
12/2009 Hoy ha sido un día terrible.
01/2010 Creencias, Emociones y Perfeccionismo
04/2010 Tolerancia a la Frustración
05/2010 Tolerancia a la Frustración 2a parte
03/2010 El Autosabotaje
10/2010 Cómo Liberarse del Autosabotaje
2. Cuando digo no me siento culpable. Manuel J. Smith
3. Asertividad. Una alternativa para el óptimo manejo de las relaciones interpersonales. Mirta Flores
4. Cuestión de dignidad. Aprenda a decir no y gane autoestima siendo asertivo. Walter Riso
5. Donde terminas tu empiezo yo. Anne Katherine
6. Chantaje emocional. Susan Forward
7. Hijos tiranos o débiles dependientes. Martha Alicia Chávez
8. Hoy tirano mañana Caín. Prado y Amaya
9. Padres obedientes, hijos tiranos. Prado y Amaya
10. Healing the child within. Charles Whitfield